lunes, 28 de febrero de 2022

Lo profundo es el aire, homenaje a Jorge Guillén (25)

Escultura "Lo profundo es el aire"

 

Después de las elecciones municipales del año 1979, el alcalde elegido D. Tomás Rodríguez Bolaños retomó el proyecto de realizar un homenaje al escritor vallisoletano Jorge Guillén, idea surgida en 1975 y que se encontraba totalmente abandonada. Transcurrieron tres años más hasta que se ultimaron los detalles, y finalmente en 1982 el Alcalde vallisoletano acompañado por la Concejala de Cultura Pilar García Santos, Antonio Piedra y Manuel Cambronero viajó a Málaga para presentar el proyecto al poeta, aunque debido a sus problemas de salud, no volvió a abandonar su ciudad natal, siendo su hijo Claudio el encargado de representarle en el homenaje, en el cual recibió el nombramiento de su padre como hijo predilecto de la ciudad.

El homenaje a Guillén suscitó un gran número de apoyos. En el comité de honor presidido por los Reyes de España figuraban personalidades como Vicente Aleixandre, Emilio Alarcos, Rafael Alberti, Dámaso Alonso, Rosa Chacel, Miguel Delibes, Gerardo Diego, Julián Marías, Bartolomé Bennasar, Salvador Espiriu, Chillida, Isabel García Lorca, Antonio Tovar, Francisco Umbral, Joseph Pérez, etc. y entidades como El Norte de Castilla, la Universidad de Valladolid, la Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción y el Museo Nacional de Escultura.

El proyecto para el homenaje al poeta fue prácticamente el mismo que el de 1975, al que ya por entonces se había unido el escultor Eduardo Chillida con la promesa de la realización de una escultura dedicada a Guillén.

En 1971 Chillida fue invitado a impartir clases en el Carpenter Center de la Universidad de Harvard, allí conoció a Guillén que era profesor, donde ambos entablaron una gran amistad. Chillida participó en la en la ilustración del poema “Más Allá” correspondiente a la obra “Cántico” con una serie de xilografías. Una de las estrofas del poema de Guillén sirvió de  fuente de inspiración y título de la escultura que más adelante el escultor dedicaría a su amigo.

“Soy, más, estoy. Respiro

Lo profundo es el aire

La realidad me inventa

Soy su leyenda. ¡Salve!”


Lo profundo es el aire, detalle de la escultura


Se trata de una escultura realizada en acero corten de doce milímetros de espesor, tiene 3,5 metros de longitud y 1,5 metros de altura, incrustándose en el suelo doce milímetros. Chillida eligió su ubicación, situándola delante del muro de la iglesia de San Pablo, determinando la obra de peatonalización de la Calle Cadenas de San Gregorio según el proyecto del arquitecto Luis Peña Ganchegui, con el que Chillida había colaborado en la Plaza de los Fueros de Vitoria y el Peine de los Vientos de San Sebastián.

Eduardo Chillida Juantegui nació el 10 de enero de 1924 en San Sebastián, fue el tercer hijo de Pedro Chillida y de la soprano Carmen Juantegui. Comenzó la carrera de arquitectura en la Universidad de Madrid. Fue portero titular de la Real Sociedad y en 1943, jugando un partido contra el Real Valladolid, en un encontronazo con el delantero Sañudo se lesionó la rodilla, lo que le obligó a dejar el fútbol. Abandonó la carrera de arquitectura para dedicarse a la pintura en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, aunque finalmente se decantó por la escultura después de trasladarse a París.

Sus estudios de arquitectura se reflejan en la estructura de sus obras, en la elección de los materiales y la planificación de las relaciones espaciales que caracterizan sus esculturas. Utilizó materiales como el hierro, la madera, el yeso y la piedra e investigó sobre la relación entre el sólido con el vacio y el interior con el exterior. Sus primeras esculturas las realizó en piedra y escayola influenciado por la escultura griega arcaica que vio en el Museo del Louvre basadas en la figura humana y en las formas naturales.

En 1950 se casó en San Sebastián con Pilar Belzunce, trasladándose a Villennes-sous-Bois en la región de Seine-el Oise (Francia), donde nació el primero de sus ocho hijos, en 1951 regresó definitivamente a San Sebastián donde centró su obra en la definición abstracta del volumen espacial trabajando el hierro en la fragua de Manuel Illarramendi en Hernani, de donde salió su primera pieza de hierro denominada “Ilarik”. Más tarde optó por la madera y el acero, materiales que representaban la tradición vasca de la industria, arquitectura y la agricultura, y que le recordaban el paisaje de su región.

Eduardo Chillida entre 1965 y 1969 utilizó el alabastro en su intento de capturar la luz que había visto en las obras del Louvre, por su apariencia luminosa aunque velada y su  capacidad de destacar y al mismo tiempo ocultar, algo similar al brillo atmosférico y neblinoso del paisaje vasco. Chillida volvió a utilizar este material en 1976 y 1996 en la obra “Lo profundo es el aire”, donde combina un exterior toscamente tallado con un interior totalmente pulido, pieza que recuerda a la que el escultor realizó en 1982 para homenajear a Jorge Guillén en Valladolid.


Lo profundo es el aire, homenaje a Jorge Guillén


La obra de Chillida se caracteriza por su integración en  los espacios abiertos, como ejemplos destacan “El peine de los vientos” en San Sebastián; “La plaza de los Fueros” en Vitoria; “Lo profundo es el aire” en Valladolid; “La puerta de la Libertad” en el barrio gótico de Barcelona; y su obra emblemática “Gure Aitaren Etxea” en Guernika.

Chillida ha participado en un gran número de exposiciones alrededor del mundo, y recogido importantes premios y condecoraciones como el “Carnegie” en 1965, o el “Rembrandt” en 1975. Ha sido galardonado con el “Príncipe de Asturias” en 1987 y la “Orden Imperial de Japón” en 1991. También ha sido distinguido como académico de Bellas Artes en Madrid, Boston y Nueva York, y Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alicante en 1996.

Eduardo Chillida falleció el 19 de agosto de 2002 en su casa de Monte Igueldo en San Sebastián, pero gracias a su familia se puede contemplar su obra en el museo al aire libre “Chillida Leku” en Hernani.


Plano de situación de "Lo profundo es el aire" (25)
 

Bibliografía: Luis Miguel de Dios (EL PAÍS),"Escultura Pública en la ciudad de Valladolid" de José Luis Cano de Gardoqui García; Webs de los museos Goggenheim de Bilbao y del Centro Virtual Cervantes.