domingo, 13 de enero de 2013

Convento de Las Salesas (Casa de los Mudarra)

Fachada del convento de Las Salesas


            Fue fundado en 1860 por Doña María Manuela Peguera y Pedrolo, baronesa de Rocafort, después de que no prosperase el intento de fundación en Barcelona por la falta de los apoyos necesarios. Al no prosperar la fundación del convento en Barcelona, el canónigo de la Catedral de Valladolid, Don José Rubio, hizo llegar a la baronesa su deseo de que el convento se fundara en Valladolid, para tal fin se pretendía traer  religiosas del convento de las Salesas Reales de Madrid. Después de llegar a un acuerdo, el cardenal de Toledo, a cuya diócesis pertenecían las religiosas y el arzobispo de Valladolid Don Luis de la Lastra, el 11 de diciembre de 1860 las religiosas se trasladaron a Valladolid.

            En un principio ocuparon una parte del monasterio de Santa Clara, aunque el 23 de abril de 1862 se trasladaron al convento de las Comendadoras de Santa Cruz situado en la Calle Santiago. Tras la revolución de 1669 y el destronamiento de la reina Isabel II, la cual pretendía efectuar una donación al convento, las religiosas fueron expulsadas del edificio, refugiándose estas en el convento de las Huelgas Reales. En 1869 retornaron de nuevo, aunque en 1886 se trasladaron a un edificio situado en el Prado de la Magdalena, que habían mandado edificar con el dinero obtenido por la venta del convento que ocupaban a las Dominicas Francesas. Pero este nuevo edificio a causa de su defectuosa construcción y de su proximidad al río Esgueva presentaba graves problemas de humedades, lo que propició su traslado a su actual emplazamiento, la Casa de los Mudarra.

Portada del convento

            El edificio fue mandado construir por Don Antonio de Mudarra, Deán de la catedral de Palencia, y hacia 1550 ya pertenecía al regidor Diego de Mudarra, cuyos escudos de armas aún se encuentran en la portada del edificio. Las Salesas compraron el edificio en 1888 mediante una subasta de la entonces propietaria Doña Clotilde Arellano y Orduña, ocupándolo a partir del 22 de mayo de 1889 hasta la actualidad. En 1907 se produjo una ampliación, realizada por el arquitecto Teodosio de Torres, el cual utilizó los solares colindantes que en su día fueron ocupados por la derribada Casa de Colón.

Planta del edificio principal
            El palacio es un robusto edificio realizado en sillería cuyas partes principales son el claustro y la escalera , el claustro de planta cuadrada ocupa el centro del solar, y en la actualidad tiene cubiertas sus tres galerías, aunque en su origen estuviera abierto, y posiblemente porticado en sus cuatro lados. Se accede a él por el ángulo oeste a través del zaguán mediante sus dos puertas desalineadas, también en el lado oeste es donde se encuentra la escalera claustral. Esta disposición obliga a colocar la portada en uno de los lados de la fachada y no en el centro de la misma.

            La portada está construida en sillería, se sitúa en el lado izquierdo de la fachada y está constituida por un arco de medio punto, enmarcado por una estructura de pilastras corintias sobre pedestales adosados al muro y rematadas con dos florones, como símbolo iconográfico de la riqueza de sus propietarios, sobre las pilastras descansa un entablamento clásico constituido por arquitrabe, friso y cornisa, a ambos lados de la puerta se pueden ver los escudos de Don Diego de Mudarra, y encima del conjunto se abre una ventana adintelada que se encuadra del mismo modo que la puerta.

Retablo mayor (Foto de Ángel Cantero - Flickr)

            El nuevo edificio lateral está realizado en ladrillo sobre un zócalo de piedra, tiene ventanas de arco de medio punto en la planta baja y adinteladas en la superior. En este nuevo edificio se sitúa la iglesia, siendo de una sola nave con un coro alto a los pies. En ella destaca su retablo mayor, cuyo motivo central es una pintura de Pietro Glagiardí que representa la aparición de Cristo a la Madre Margarita de Alacoque, a su izquierda se puede apreciar un retablo de Estaban Jordán con un altorrelieve del Nacimiento de Cristo procedente del convento de Las Francesas, y una escultura en madera policromada de San Francisco de Sales, obra de Pedro de Ávila de 1699 procedente de la iglesia de San Felipe Neri, y una tabla flamenca que representa un Calvario.

NÚMERO 36 (E-7). Para ver su localización sobre un plano pinchar aquí

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