martes, 15 de enero de 2013

Palacio de los Vivero (Chancillería)

Palacio de los Vivero

            Este palacio forma parte de un conjunto de tres edificios alineados, el Palacio de los Vivero, el Archivo de la Chancillería, y la Cárcel de Chancillería. El antiguo Tribunal de Justicia estuvo ubicado desde finales del siglo XV en este palacio, el cual fue mandado construir en el año 1440 por Don Alonso Pérez de Vivero, vizconde de Altamira, y Contador Mayor de Juan II.

            El palacio tiene una gran importancia a nivel histórico por los acontecimientos que en él ocurrieron, destacando entre todos, la firma el 14 de octubre de 1469 en la “Sala Rica”, del compromiso de matrimonio de los Reyes Católicos, y que supuso la unión de las coronas de Castilla y Aragón, hecho trascendental en la historia de España.

Escudo situado en la fachada del palacio

            En su origen el palacio estaba fortificado, disponía de torreón, murallas, foso, garitas defensivas almenadas, y torres en sus cuatro esquinas, que le convertían en una auténtica fortaleza. Los Reyes Católicos se alojaron en el palacio en el año 1475 y comprobando su carácter de edificio fortificado, ordenaron derribar todos los elementos defensivos del mismo, según documento de fecha 22 de abril de 1475, como sometimiento de la nobleza a la Corona, siguiendo la política consistente en eliminar todos los edificios medievales que pudieran poner en peligro el poder de la Corona. En el caso del Palacio de los Vivero, tan solo fue necesario el desmantelamiento de los elementos de defensa que convertían el palacio en un autentico baluarte.

            La necesidad de un edificio destinado a albergar la Real Audiencia y Chancillería, animó a los Reyes Católicos a comprar el palacio para destinarlo a tal fin, para ello el edificio fue reformado, trasformándose los salones palaciegos en salas de audiencia, en las que los Presidentes impartían justicia.


Planta del palacio


            El palacio posee una disposición sencilla y regular entorno a un patio rectangular de tres por cinco vanos de columnas de sección octogonal. En las esquinas del edificio se sitúan cuatro habitaciones cuadradas, que fueron en su día la base de las torres originales mandadas derribar por los Reyes Católicos. Desde el patio se accede a la planta noble a través de una escalera de dos tramos, la cual desemboca en una de las galerías longitudinales, en cuyo final se sitúa la puerta de acceso a la sala principal del palacio, “La Sala Rica”, situada en el ala Este. Esta sala está cubierta con un artesonado mudéjar, decorado con estrellas doradas de ocho puntas y pinturas de colores con motivos vegetales, también se aprecian rótulos renacentistas en el friso. La planta noble se completa con una galería adosada a la fachada Sur construida con arcos de medio punto sobre columnas de piedra de orden toscano.

            El patio interior tiene forma rectangular y está formado por dos pisos de forjado de madera y galerías porticadas sobre pilares octogonales con capiteles cúbicos y balaustrada de madera. La puerta de acceso a la escalera es de piedra, con un arco de medio punto entre dos pilastras, su decoración con flores y motivos vegetales ofrecen una imagen de carácter isabelino.

Patio del Palacio de los Vivero (Foto de Miguel A. Rodríguez)

            En la fachada principal se sitúa una portada de piedra, con un arco rebajado, las puertas conservan sus antiguas hojas de madera claveteadas, con dos aldabones de hierro. Sobre la portada se aprecia un balcón al que se accede desde la planta noble, y sobre este se dispone un escudo monárquico, el centro de la fachada se señala mediante un quiebro en la cornisa a modo de frontón.

Archivo de la Chancillería

            Dada la importancia y el crecimiento que adquirió la Real Audiencia y Chancillería de Valladolid y la cantidad de documentación de consulta de que disponía, propició el que Felipe II ordenase la construcción de un edificio para utilizarlo como archivo. Dicho edificio se construyó a espaldas de la Chancillería y comunicado con esta, se concluyó en 1562, siguiendo las trazas de Francisco de Salamanca. Este constaba de dos plantas más sótano y buhardilla, estaba dispuesto en torno a un patio, cuyo cuerpo bajo presentaba una galería de arcos de medio punto sobre columnas toscanas. Fue abandonado en el año 1962, procediéndose en 1972 a su reconstrucción, por la necesidad de mejorar las instalaciones para la consulta y conservación de los documentos, siendo el arquitecto Anselmo Arenillas el encargado de la misma, en la cual, conservó aunque modificadas la crujía de la fachada y las arcadas del patio. En este edificio se conserva en la actualidad el archivo de la Real Chancillería, reuniendo los documentos producidos por este tribunal entre los siglos XV y XIX, así como los fondos documentales producidos por organismos judiciales posteriores.


Antigua cárcel de la Chancillería

            Durante las obras de reconstrucción se utilizó como archivo, el edificio levantado en 1675, según proyecto de Nicolás Bueno, y cuya realización la llevaron a cabo Felipe Berrojo, Juan de Medina Argüelles, y Juan Tejedor Lozano, con el propósito de ser utilizado como cárcel para los presos cuyas causas tramitara el Tribunal. El edificio, de planta cuadrada está realizado en piedra de sillería, con muros robustos y sólidos barrotes de hierro en las ventanas, destaca su patio central con pilares cuadrados, tiene una noble portada con dos torres en los extremos alineadas con la fachada, sobresale en la parte central una peineta en la que figura un escudo real adornado con pirámides. En los años ochenta sufrió un incendio que dejó el edificio arruinado, en la actualidad una vez reconstruido alberga la Biblioteca Universitaria Reina Sofía.

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